Líderes de América Latina expresan su pesar por el fallecimiento del ex presidente de Uruguay José ‘Pepe’ Mujica. El ex mandatario murió hoy en Montevideo a los 89 años, un año después de que le descubrieran un tumor maligno en el esófago.
Por la simpleza con que vivió como presidente, sus críticas al consumismo o las reformas sociales que impulsó que, entre otras cosas, convirtieron a Uruguay en el primer país en legalizar el mercado de marihuana, Mujica fue una figura especial para la izquierda latinoamericana.
Su popularidad tuvo alcance global, algo inusitado para un mandatario uruguayo, aunque en su propio país de 3,4 millones de habitantes su legado generaba controversias.
Mientras fue mandatario, Mujica evitó mudarse a la mansión presidencial como acostumbran hacer los jefes de Estado alrededor del mundo.
En cambio, permaneció junto a su esposa, la política y ex guerrillera Lucía Topolansky, en la modesta casa de ambos en las afueras de Montevideo, sin servicio doméstico y con escasa seguridad. Un dato curioso, nunca tuvieron hijos.
Tampoco faltaban las referencias a su propia vejez y la proximidad inexorable de la muerte, esa que acaba de llegarle y que él mismo sugería tomar como algo natural, sin dramas.
Al revelar en abril de 2024 que le habían detectado un tumor en el esófago que trataría con radioterapia, sostuvo que en su vida “más de una vez anduvo la parca rondando”, pero esa vez creía que iba «con la guadaña en ristre”.
Mujica, siempre en notas periodísticas reflexionaba que «A nadie le gusta la muerte, pero a determinada altura sabes que un poco antes o un poco después va a llegar».
Con eso quería decir, que pensaba practicar en la actividad que abrazó desde joven, hasta la hora de su muerte, que le llegó este martes a los 89 años, también decía «De la política voy a salir con las patas para adelante».
Mujica también será recordado por comentarios polémicos que realizó siendo jefe de Estado.
«Esa vieja es peor que el tuerto», dijo en 2013, sin notar que había un micrófono encendido, aludiendo a la entonces presidenta argentina Cristina Fernández y a su fallecido esposo y antecesor, Néstor Kirchner.
Durante el Mundial de fútbol de Brasil 2014 declaró que los dirigentes de la FIFA en ese momento eran «una manga de viejos hijos de puta», tras la sanción que aplicaron al goleador uruguayo Luis Suárez por morder a un rival.
Al mismo tiempo, los discursos de Mujica solían incorporar referencias a temas como el amor y la felicidad.
«Cada mañana que te levantes piensa, y haz 10 minutos de balance, si lo que has hecho está bien o está mal», aconsejó a miles de jóvenes que lo ovacionaron en una universidad de Río de Janeiro meses después que dejara la presidencia.
En fin como no vamos a recordar a un político de esta jerarquía, donde fue Diputado, Senador, Ministro y Presidente, que cuando terminó su gobierno, Mujica tenía un alto índice de popularidad próximo al 70%.






























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