EDITORIAL: Mientras los adjudicatarios de marzo siguen pagando alquileres, las casas permanecen cerradas. Entre calles que parecen «un bombardeo» y la falta de terrenos, la gestión de la señora Agustina García hipoteca el futuro de la localidad.
Por: Redacción Noticiero Digital
Si la crítica al gobierno actual de la señora Agustina García incomoda, es porque la gestión tiene deudas pendientes que el vecino padece a diario.
Nuestra labor en esta comunidad es ver lo que otros prefieren ignorar. No vamos a decir que todo está bien cuando no lo está; solo basta recorrer la localidad y reflexionar.
Sorteo hecho, llaves guardadas e incertidumbre
Hay una situación que roza la falta de respeto al vecino: en los primeros días de marzo se sortearon las últimas viviendas listas para ser entregadas.
Los adjudicatarios ya están designados, tienen nombre y apellido, pero la Municipalidad aún no entrega las llaves.
Es una realidad cruel: mientras las casas están terminadas, los beneficiarios siguen pagando alquileres que asfixian el presupuesto familiar.
Al consultar en Provincia, la respuesta es el desconcierto; nadie sabe por qué el municipio retiene las entregas. ¿Qué espera la Intendenta para entregar lo que ya es de la gente?
La respuesta de Ziliotto: Hay fondos, no hay terrenos
Al ser consultado sobre esta problemática, el Gobernador Sergio Ziliotto fue tajante: el programa del IPAV está a total disposición de la localidad para seguir construyendo.
El Gobierno Provincial tiene la voluntad y el presupuesto para ejecutar las obras mediante licitación pública, pero se topa con una pared administrativa local.
¿Adónde las van a hacer si el municipio no tiene terrenos? Sin suelo, la inversión provincial se va a otros pueblos que sí gestionaron su banco de tierras.
Los archivos no mienten: De la calidad al abandono
Consultando los archivos históricos del Semanario El Noticiero (prensa escrita) y de Noticiero Digital, la memoria se vuelve datos concretos. Estimados lectores, les pregunto: ¿Cuándo fue la última vez que vieron una obra de repavimentación seria en Intendente Alvear?
Durante la gestión del Ingeniero Eduardo Pepa, en el año 2010, la obra pública era de calidad: se ejecutaron entre 25 y 30 cuadras de asfalto con microaglomerado de 35 milímetros y calles nuevas con bases de 70 milímetros.
Según las estipulaciones de las empresas ejecutoras, esos 35 milímetros tienen una vida útil de 4 a 5 años. Hoy, tras más de una década de falta de mantenimiento, la localidad parece un escenario de guerra: hay pozos por todas las cuadras y transitar es un desafío.
Una gestión sin previsión
Desde aquel 2010, cuando se compraron las quintas de Socco y la de enfrente al Polideportivo para el programa “Terreno Propio” y el IPAV, la municipalidad no ha comprado una sola hectárea más.
Las gestiones de Traverso, Barton y la actual de Agustina García se dedicaron simplemente a vender lo que había.
Hoy las reservas se agotaron. El mecanismo es simple, pero requiere voluntad: la Municipalidad compra el terreno, lo cede al IPAV y el Instituto construye.
Sin tierras, no hay casas. Actualmente el sistema cuenta con los planes «Mi Casa» 1, 2 o 3, pero para acceder a ellos el municipio debe cumplir con:
- Escritura o títulos de propiedad claros a nombre del municipio.
- Factibilidad técnica (luz, agua, gas y cloacas).
- Ubicación que permita la integración urbana.
Una vez que el municipio ofrece las tierras, el IPAV firma el convenio y procede a la Licitación Pública para que empresas constructoras ejecuten la obra. Sin lotes, este proceso es imposible de iniciar.
Conclusión
Gobernar no es solo administrar la inercia, es proyectar el crecimiento. Hoy tenemos un municipio que se quedó sin terrenos, con calles detonadas y que, para colmo, mantiene bajo llave las viviendas que ya fueron sorteadas.
Los «afortunados adjudicatarios» de marzo miran sus techos propios a través de un alambrado, mientras el recibo del alquiler les sigue llegando puntual cada mes. Sin terrenos no hay futuro, y sin voluntad, el presente se cae a pedazos.





























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