El gobierno del presidente Javier Milei ha relanzado la Mesa Federal, un foro de diálogo con las provincias, pero con una clara limitación: la convocatoria está reservada para los gobernadores considerados «afines» a la Casa Rosada.
Esta decisión ha generado polémica y ha dejado fuera a figuras clave de la oposición, como el gobernador pampeano Sergio Ziliotto y el bonaerense Axel Kicillof.
Según Guillermo Francos, jefe de Gabinete, la intención es «profundizar los vínculos con las provincias que comparten el espíritu de cambio».
Y manifestó “en esta nueva etapa en que consideramos imprescindible implementar las reformas estructurales en las que hemos trabajado, estamos dispuestos a profundizar los vínculos con las provincias que comparten el cambio del gobierno «.
La coordinación del nuevo espacio estará a cargo de Lisandro Catalán, flamante vicejefe de Gabinete del Interior.
Tensión y críticas: el trasfondo político de la exclusión
El anuncio se produce en un contexto de alta tensión política, marcado por la reciente derrota electoral del oficialismo en la provincia de Buenos Aires.
Si bien el Gobierno busca retomar el diálogo con las provincias, la exclusión de mandatarios no alineados ha sido duramente criticada.
Desde la oposición, varios gobernadores han expresado su rechazo a participar en lo que consideran «encuentros solo para la foto» y cuestionan el incumplimiento de compromisos asumidos por el Gobierno nacional.
En el caso de La Pampa, la exclusión de Ziliotto es un claro indicador de que la relación entre la Nación y las provincias no alineadas sigue siendo tensa y carece de canales de comunicación formales.





























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