El Tribunal de Impugnación Penal dejó firme el fallo contra la maestra del JIN N° 9. Además de pagar más de $1,4 millones, la docente enfrenta un sumario que podría expulsarla definitivamente del sistema educativo.
REDACCIÓN NOTICIERO DIGITAL www.noticierodigital.com.ar
La Justicia pampeana dictó un fallo ejemplar que pone límites estrictos al trato hacia los menores en el ámbito escolar. El juez Filinto Rebechi ratificó la condena contra la docente V. E. F., responsable de tres hechos de «malos tratos y castigos inmoderados» cometidos contra cinco alumnos de sala de cinco años en el Jardín de Infantes Nucleado (JIN) N° 9 de Realicó.
La sanción impuesta consiste en 75 días-multa, lo que representa un monto total de $1.415.775. Pero más allá de lo económico, la sentencia firme activa mecanismos que ponen en jaque la carrera profesional de la imputada.
Los hechos: gritos, tirones y «al trote»
Según consta en el expediente, los episodios ocurrieron en agosto de 2024. La investigación probó que la docente utilizó la fuerza física y el aislamiento como métodos de castigo:
- Tirones de brazo: En uno de los casos, tomó con fuerza a un niño para sacarlo del grupo.
- Aislamiento: Obligó a alumnos a permanecer sentados en el piso durante todo el recreo mientras el resto jugaba.
- Trato brusco: Un menor fue empujado y llevado «al trote» hacia otra aula para ser retirado de su sala original.
La Cámara Gesell: la prueba irrefutable
Pese a los intentos de la defensa por anular el fallo alegando «falta de pruebas», el Tribunal valoró como determinantes los testimonios obtenidos en Cámara Gesell. Los informes psicológicos indicaron que los niños vivenciaron estas situaciones con «temor y malestar», presentando relatos coherentes y acordes a su edad.
A esto se sumaron las declaraciones de preceptoras y colegas de la propia institución, quienes confirmaron que los gritos y el trato inapropiado eran conductas reiteradas de la docente.
¿Qué pasará ahora con la docente?
Ante la preocupación de los padres sobre si la maestra podría volver a estar frente a un aula, fuentes judiciales y administrativas confirmaron a Noticiero Digital los alcances del fallo:
- Antecedentes Penales: Al quedar firme la sentencia, la condena figura en su certificado de reincidencia, lo que le impide tomar nuevos cargos en el sistema público o privado.
- Sumario Administrativo: El Ministerio de Educación de La Pampa avanza ahora con la etapa final del sumario. Con una condena penal por maltrato infantil, el Estatuto Docente prevé la cesantía o exoneración (expulsión definitiva).
- Restricción de acercamiento: Se mantiene la prohibición de contacto con las víctimas por seis meses. Cualquier incumplimiento podría derivar en una detención efectiva por desobediencia judicial.
Con este fallo, la Justicia de La Pampa refuerza que el «derecho a la disciplina» no justifica bajo ninguna circunstancia el maltrato físico o psicológico de los alumnos.
Un mensaje para las familias: El valor de no callar
El fallo contra la docente V. E. F. no es solo un éxito judicial; es, ante todo, una victoria para los padres que confiaron en la palabra de sus hijos. En comunidades pequeñas como la nuestra, denunciar a un docente suele ser un camino difícil, lleno de dudas y presiones sociales. Sin embargo, este caso deja tres certezas para las familias actuales y futuras:
- La palabra de los niños es sagrada: Los informes psicológicos y la Cámara Gesell demostraron que, cuando un niño de 5 años manifiesta miedo o malestar, hay una verdad que debe ser escuchada. La Justicia validó su testimonio por encima de cualquier jerarquía institucional.
- El precedente que protege a los que vienen: Esta condena millonaria y la inminente sanción administrativa sirven como un muro de contención. Cualquier docente o personal escolar que intente normalizar el grito, el zamarreo o el aislamiento como «método pedagógico», ahora sabe que hay consecuencias penales y económicas reales.
- Una institución que se depura: Que hayan sido los propios compañeros del JIN N° 9 quienes testificaron contra el maltrato habla de un compromiso con la ética profesional. Los padres de futuros alumnos pueden tener la tranquilidad de que el sistema cuenta con mecanismos de alerta interna que, aunque dolorosos, funcionan para apartar a quienes no están a la altura de la vocación docente.
Desde Noticiero Digital instamos a las familias a mantener un diálogo abierto con sus hijos y a no naturalizar conductas que vulneren la integridad física o emocional de los menores. El silencio solo protege al maltratador; la denuncia, como quedó demostrado en Realicó, protege el futuro de nuestros niños.





























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